Resumen Tectónico

El terremoto de España del 11 de mayo de 2011 tuvo lugar en la región que marca el límite entre las placas de Eurasia y África (Nubia). A la longitud geográfica donde sucedió el sismo la placa de África se mueve hacia el NO a una velocidad de 6 mm/año respecto a la placa de Eurasia. Como consecuencia de la convergencia de ambas placas pueden producirse terremotos en diversos puntos de este límite de placas. Estos sismos pueden darse tanto en fallas de tipo transcurrente o normal, como en fallas inversas o cabalgamientos, caso más esperable como consecuencia directa de la convergencia entre placas. Esta diversidad de estilos de fallamiento en el límite de placas puede reflejar los lentos movimientos relativos de distintos bloques corticales existentes en la zona, que tratan de acomodar de esta manera la convergencia en dirección NO/SE entre las dos grandes placas.

El epicentro del terremoto del 11 de mayo se sitúa cerca de la importante falla de Alhama de Murcia. Sin embargo, será preciso esperar a los resultados del trabajo de campo en la zona epicentral para determinar de forma fiable si el terremoto tuvo lugar en un segmento de la falla de Alhama o, por el contrario, en alguna falla próxima a aquélla.

En las últimas décadas los mayores terremotos someros en el sureste de España han tenido magnitudes en torno a 5. Ejemplos de sismos de este tamaño cerca del epicentro del terremoto del 11 de mayo son los de febrero de 1999 (Mula) y agosto de 2002 (Bullas). Sin embargo, la distribución de daños asociada a varios terremotos acaecidos antes del s. XX sugiere que dichos eventos tuvieron magnitudes de entre 6.5 y 7. Además, en el mencionado límite de placas también suceden ocasionalmente terremotos muy profundos de magnitudes mayores que 6, que tienen lugar a profundidades superiores a los 600 km, en la litosfera que subdujo en el límite de placas hace millones de años.