Resumen Tectónico

El terremoto de magnitud 7.2 de Sierra El Mayor, norte de Baja California, del domingo 4 de abril de 2010 ocurrió aproximadamente 40 millas al sur de la frontera entre México y EE.UU., a escasa profundidad y a lo largo del límite principal entre las placas de Norteamérica y el Pacífico. Ésta es un área con un elevado nivel de sismicidad, tanto histórica como reciente, aunque éste es el mayor evento acaecido en la región desde 1892. El terremoto del 4 de abril ha sido de mayor magnitud que el sismo de 1940 (M 6.9) o que cualquiera de los sismos ocurridos en el norte de Baja California durante las primeras décadas del siglo XX (p.ej., 1915 y 1934).

En la zona de este terremoto la placa del Pacífico se mueve hacia el noroeste respecto a la de Norteamérica a una velocidad de aproximadamente 45 mm/año. El límite principal de placas en el norte de Baja California consiste en una serie de fallas de desgarre (transcurrentes) de dirección noroeste separadas por cuencas de pull-apart. Estas fallas son distintas a las del sistema de fallas de San Andrés, aunque paralelas al mismo. El terremoto principal del 4 de abril tuvo lugar a lo largo de un segmento transcurrente del límite de placas que coincide con la parte sureste del sistema de fallas de Laguna Salada. Se trata de un evento complejo cuya ruptura parece haberse desarrollado primero hacia el este y hacia abajo, a lo largo de fallas en el extremo oriental de Sierra El Mayor, para después continuar con deslizamiento oblicuo hacia el noroeste. Por tanto se trataría de una combinación de movimiento de desgarre dextral, hacia el este y hacia abajo. En conjunto la localización y el mecanismo focal del terremoto parecen indicar que este evento tuvo lugar en dicho sistema de fallas. Actualmente se dispone de las primeras mediciones de ruptura en superficie del terremoto de 2010, realizadas por geólogos de campo del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, B.C. (CICESE) en el punto dado por las coordenadas 32.578621° N y 115.725814° W. En dicho punto la autopista 2 aparece cortada por un desplazamiento total de aproximadamente 1.2 m a lo largo de una zona de fracturas que desplazan la carretera hacia la derecha, con su lado oriental desplazado además hacia abajo. La zona de réplicas parece extenderse desde el epicentro del evento principal en ambas direcciones a lo largo de este sistema de fallas, abarcando desde el extremo norte del Golfo de California hasta unas 6 millas al noroeste de la frontera entre México y EE.UU.

Históricamente se han registrado diversos terremotos de magnitud próxima a 7 en esta sección del límite de placas Pacífico/Norteamérica donde ha tenido lugar el terremoto del 4 de abril de 2010. El terremoto de 1892 sucedió en el sistema de fallas de Laguna Salada, pero los desplazamientos en superficie asociados con el mismo se sitúan considerablemente más al noroeste que el epicentro del sismo del 4 de abril. La zona de réplicas del evento de 2010 se extiende hacia el noroeste, traslapándose con la porción del sistema de fallas que se cree rompió durante 1892. El terremoto de Imperial Valley de 1940, de magnitud cercana a 7, tuvo lugar en la falla Imperial, más al norte aún. Ambos sismos (1892 y 1940) presentaron amplia ruptura en superficie. Asimismo un sismo de M 7.0 ó 7.1 ocurrió en la región en 1915, y otro más de M entre 7.0 y 7.2 rompió la falla de Cerro Prieto en 1934, con varios metros de deslizamiento en superficie en algunos puntos.

En las proximidades del terremoto del 4 de abril de 2010 hay varias fallas activas y por el momento no ha sido posible determinar en cuál de ellas ha tenido lugar el sismo. Una de las razones es que en esta región el fallamiento es complejo, debido a que tiene lugar la transición entre un régimen oceánico de dorsales y transformantes en el Golfo de California y un régimen continental transcurrente en la fosa de Salton (Salton Trough). La mayor parte de las fallas activas en el área presentan una orientación noroeste-sureste con mecanismo transcurrente dextral, idéntico al de la falla de San Andrés y al de las fallas paralelas de Elsinore y San Jacinto, que se extienden al norte de la frontera mexicano-estadounidense.